Películas alternativas, para los seguidores inconformistas del séptimo arte.
¿Qué motivo pordía tener para matar al dentista de mi hija? ¿Sólo porque se aprovechara de una niña emocionalmente vulnerable, forzada a realizar prácticas sexuales que escandalizarían incluso a alguien tan sofisticado como usted? ¿por eso tendría motivos para poner fin a su miserable y pedófila existencia? ¿que clase de persona vengativa cree que soy?
Terminamos otro año más de cine y críticas en nuestro blog, ya son 13 años de existencia de nuestra bitácora y seguimos con la misma ilusión que cuando lo abrimos, es más, la calidad ha aumentado con mejores críticas y la experiencia tras tantos años de escritura. También seguimos asistiendo a festivales de cine donde ya somos asiduos, por mi parte fui a Documenta Madrid en el Matadero, allí asistí a la interesante 'Of fathers and sons'. Mi compañero Alfonso también asistió en Londres al British Film Institute (BFI) donde ya lleva varios años. En cuanto a películas tenemos para el 2018 un total de 45 piniculas de 19 países diferentes de 4 continentes, aunque la mayoría es cine americano y europeo, pero siempre hay un hueco para películas venidas desde lugares tan poco comunes para el cine como Palestina, Líbano o Filipinas.
Esperemos que el 2019 nos traiga grandes películas independientes y sigamos con la misma ilusión por el cine y las grandes historias que nos aporta. Desde aquí intentaremos descubriros esas buenas historias que al final aportan incluso a nuestras vidas personales. Feliz 2019!!!
Ranking de películas en el 2018.
EEUU -- 11 piniculas.
España -- 9 piniculas.
Reino Unido -- 5 piniculas.
Alemania -- 3 piniculas.
Israel -- 2 piniculas.
Japón -- 2 piniculas.
Francia -- 1 pinicula.
Chile -- 1 pinicula.
URSS -- 1 pinicula.
Filipinas -- 1 pinicula.
Marruecos -- 1 pinicula.
Polonia -- 1 pinicula.
Argentina -- 1 pinicula.
Noruega -- 1 pinicula.
Palestina -- 1 pinicula.
Líbano -- 1 pinicula.
Irán -- 1 pinicula.
Irlanda -- 1 pinicula.
México -- 1 pinicula.
Estadísticas de Alfonso. 21 piniculas de 10 países.
Producción dirigida por la argentina Daniela Féjerman, inspirada en un caso real de la propia directora al adoptar un niño en Ucrania en el año 2009. Nos encontramos en las fechas navideñas y hasta un país del Este de Europa (aunque no se dice, es Lituania) se desplazan Natalia y Daniel, un matrimonio catalán que quiere adoptar un niño. Han hecho todos los trámites burocráticos para la adopción y esperan que pronto puedan aumentar la familia. Van con mucha ilusión y están seguros que van a ser unos grandes padres, la pareja además está bastante compenetrada. Pero no todo iba a ser tan fácil como se imaginaban, todo empieza al presentarles solo fotos de niños con graves enfermedades y algunos ya mayores, Natalia y Daniel quieren un niño sano y pequeño. Para ello, como en muchos lugares del mundo hay un sistema organizado de pequeñas corruptelas que poco a poco te van desplumando si quieres conseguir tu objetivo, las autoridades del país hacen la vista gorda y tienes que ir pagando a las personas adecuadas para que te enseñen otros niños, encima al no saber el idioma, no saben que les están indicando. Para Natalia no es un obstáculo, su familia tiene dinero y ella quiere ser madre, para Daniel no le parece un método adecuado de tener un hijo. El matrimonio tendrá que enfrentarse a varias duras situaciones donde se harán daño el uno al otro y se muestra la triste realidad de la compra de niños en los países del Este de Europa.
Sin duda, este es un relato donde se denuncia una realidad bastante dura en Europa, no hay efectismos ni piruetas en la historia para que te enganche la película, lo que se muestra es un matrimonio realmente enamorado que les falta en su vida tener una familia y mientras vas viendo lo que va pasando, no te sorprende nada. Ahí podría erradicar el punto débil o fuerte del film según se mire, en mi opinión, me parece muy acertado el tratamiento, aunque claro, esto se podría hecho un documental, pero la actuaciones de Nora Navas como Natalia y Francesc Garrido como Daniel son perfectas, realmente te crees que es un verdadero matrimonio. La corrupción generalizada es algo que por desgracia en España también nos suena como algo familiar y para conseguir tus metas, debes pasar por el aro e incluso renunciar a tu ética. Ahí es donde la película te pone en tu sitio, en esta misma situación que podría hacer uno, ser pragmático como Natalia a costa de arruinar la vida a tu pareja o intentar mantener tus ideales como Daniel y poner incluso en riesgo tu amor por tu pareja. Difícil solución que el film te clarifica y que recomiendo para la reflexión.
Para Recordar: las grandes interpretaciones de la pareja protagonista, tanto Nora Navas como Francesc Garrido logran parecer un verdadero matrimonio que a partir de un sueño lo que viven es una pesadilla.
Para Olvidar: la corrupción generalizada en gran parte de Europa, sobre todo en la parte oriental y sur.
Producción dirigida por Sebastian Schipper, ganadora de 6 galardones en los premios del cine alemán (incluyendo mejor película, director y actriz protagonista Laia Costa, primera actriz no alemana que gana este premio). Victoria es una chica joven madrileña que se traslada a Berlín en busca de trabajo, está sola en la ciudad y baila en los clubes de techno del barrio de Kreuzberg. Al salir de uno de estos clubes se encuentra con un grupo de berlineses que están armando tanto jaleo que no les dejan entrar al club, son Sonne, Boxer, Blinker y Fuss. Enseguida hay una conexión entre Victoria y Sonne, el líder del grupo. Después del primer contacto visual, entablan conversación en inglés y Sonne le promete a Victoria que va a conocer la auténtica noche berlinesa. Primero se van a una tienda a robar cervezas y se las toman en la azotea de un edificio que conoce la pandilla. Después Victoria les enseña a los chicos en la cafetería donde trabaja, es la primera ocasión donde se quedan solos Sonne y Victoria, ella le enseña que sabe tocar el piano e interpreta el 'Vals de Mefisto' de Franz Liszt, como si fuese una premonición a partir de ahí y tal como le pasó a Fausto, Victoria no sabrá las consecuencias de sus actos. Boxer anuncia a sus compañeros que tiene que realizar un atraco a una entidad bancaria porque se lo ha prometido al gángster que lo protegió cuando estaba en la cárcel. Sonne habla con Victoria para que ella simplemente conduzca el furgón mientras ellos realizan el atraco. Algo rápido y limpio que como todos sabemos, no saldrá bien y se enmarañará hasta consecuencias insospechadas, el ritmo del relato cambia completamente y no paran de surgir imprevistos y desgracias. En definitiva una noche que cambiará para siempre la vida de Victoria y de estos cuatro berlineses.
Sorprendente relato que nos propone Sebastian Schipper, sobre todo por la forma de filmarlo, hizo un único plano secuencia una noche en Berlín desde las 4 de la madrugada hasta las 7. La cámara sigue a nuestros cinco protagonistas, con especial atención a Victoria y Sonne, dos personalidades muy diferentes que se atraen, una muchacha algo ingenua, aventurera y algo valiente, no es ni demasiado lanzada ni tampoco huraña. Sonne es un auténtico líder que es legal y muy fiel a sus amigos que son personajes bastante chungos, de hecho, Boxer estuvo en la cárcel. Esa mezcla, unida a la juventud del elenco, hace que se embarquen en algo muy arriesgado a ritmo de música electrónica compuesta por Nils Frahm. Aunque la película tiene dos partes claramente diferenciadas, siempre te tiene enganchado, ya que la manera de filmar todo el relato es el mismo. Tanto los actores, la dirección, la música y la propia Berlín son los puntos fuertes de este film. Quizás el final es un poco flojo, algo convencional y que ya llevas un rato esperando que pase la tragedia absoluta para todos, pero aun así es una gran película, donde no extraña que fuera muy galardonada. Sin duda muy recomendable para los que aman la capital alemana, cosa que a mi me ocurre, en ese aspecto no puedo ser objetivo. Berlín tal como refleja el film es de los pocos sitios en Europa donde queda aun algo a la improvisación.
Para Recordar: ese plano secuencia continuo de 140 minutos que es una oda a la juventud, a la irresponsabilidad y a la tragedia. Es como si estuvieras siguiéndoles en silencio por su absurda tragedia.
Para Olvidar: no por inesperado deja de ser un poco decepcionante el final del relato.
Toby es un director de cine americano, bastante capullo, que esta rodando en España lo que debe ser su obra cumbre: Don Quijote de La Mancha. Aunque actualmente es una rutilante estrella en Hollywood, Toby ya ha filmado una pieza en la península. Concretamente un medio metraje que le sirvió como proyecto fin de carrera. Curiosamente el argumento se centraba también en el personaje de Cervantes. Para colmo de casualidades, un gitano le vende exactamente la obra que rodó entonces. En ese momento le vienen a la cabeza multitud de recuerdos, entre los que destaca el la chavalita que le robó el corazón. Se pregunta que fue de ella y decide ir al pueblo donde se conocieron pare verla de nuevo, y si puede ser, mojar el churro. Pero lo que encuentra es un lugar muy diferente donde el antiguo protagonista se le ha ido la pinza a semejanza de lo que le ocurrió al propio Don Quijote. Compadeciéndose del otrora actor, Toby le intenta ayudar, a su manera claro. Pero lo que consigue es liar más las cosas y, en su intento de salvar el culo, se ve metido en un lio mayúsculo capitaneado por el viejo hidalgo. En una ida de olla bastante considerable, Toby (al que el caballero confunde con Sancho Panza) y el nuevo Quijote se verán inmersos en una serie de situaciones en las que no se sabe muy bien si son fruto de un colocón del director o están ocurriendo realmente. Y en esta mezcla de sueño lisergico y realidad decadente, aparece un magnate ruso encarnado por Jordi Molla (así de bizarro) que celebra una macro fiesta al lado del viejo amor de Toby. Es entonces cuando él se dará cuenta que es una tontería luchar contra la fantasía cuando el mundo real es mucho más aburrido...
Como no podía ser de otra manera, en una nueva escapada al BFI 2018, me decidí por ver esta curiosa pieza de incalificable Terry Gilliam. Y digo curiosa no solo por el argumento (que también), sino por a historia que hay detrás del rodaje. Y es que está película ha tardado la friolera de 16 años en ver la luz. Originalmente pensada para ser protagonizada por Johnny Depp y Jeff Bridges, no consiguió terminarse debido a una serie de fatídicas desgracias dignas de otra película. Y así fue. La historia del “no rodaje” de El hombre que mató a Don Quijote, fue estrenada en 2002 en forma de documental: Lost in La Mancha (muy recomendable). Centrándonos en la película actual, cabe decir que brillar en un tema tan explotado como el Quijote es muy complicado. Sin embargo Gilliam sale más que airoso del reto. Con su típica visión narcótica de la realidad, nos plantea una película de aventuras que homenajea al clásico de Cervantes rindiendo un certero tributo a su esencia más pura. Al contrario de lo que le pasó a Farhadi con su “Todos lo saben”, Gilliam se adentra en la cultura española con todo el conocimiento de causa. Mostrándonos partes de la España más profunda y casposa (los vendedores de CDs, los poblados, etc.) nos propone una escapada a lo imposible plagiando la idea de Cervantes y sirviéndose del hidalgo como conductor de la locura y del idealismo. Aunque parezca mentira, en el siglo XXI las hazañas del caballero de la triste figura tienen su réplica y, a lomos de un rocín y con un escudero más estúpido que Sancho, el director nos sumergirá en el universo cervantino con un toque surrealista que por momento se vuelve exquisito. Una exquisitez que roza la excelencia aunque sin alcanzarla. Algunos tópicos son evitables (como los flamencos) y se echa de menos la verdadera Mancha en unos exteriores rodados en el norte de España. Gran fallo, sobretodo para un manchego como yo. De todas formas recomiendo esta pieza que me hizo pasar momentos memorables.
Nota: 8.5
Para recordar: Muchas cosas, aunque me quedo con el final ya que le da un toque de romanticismo que toca el corazón de los amantes de D. Quijote. Para olvidar: Que no se haya rodado en La Mancha.
Película de animación dirigida por Keiichi Hara a partir del manga del mismo nombre de Sugiura Hinako. Ganadora a mejor película de animación en los premios Asia-Pacífico. Nos situamos en Edo (actualmente Tokio) en la época del shogunato Tokugawa, a mediados-finales del siglo XIX. Es una de las ciudades más pobladas del mundo, por allí pasan campesinos, samuráis, comerciantes, nobles y artistas, vemos el comienzo de lo que luego será la gran urbe capital del país. Dos artistas que viven allí son el archiconocido pintor Katsushika Hokusai y una de sus hijas, O-Ei. A pesar de la fama del padre, viven con lo justo y no disponen de muchos medios. De hecho, Katsushika y O-Ei viven solos pintando en su casa, la madre y las hermanas de O-Ei viven en otra casa en la ciudad. Su estilo pictórico es el ukiyo-e, que alcanzó su cima con una de las obras de Hokusai, el famoso cuadro de La Gran Ola de Kanagawa. Padre e hija viven en un desorden y casi anarquismo absoluto, el padre se centra mucho en su faceta artística. O-Ei es diferente, gran pintora pero también tiene mucho trato familiar con su madre y su hermana pequeña, que es ciega de nacimiento y en muchas ocasiones cuida de ella y salen a pasear al puente Ryōgoku. Algunos pintores también pasaron por esta casa, como Zenjiro Ikeda y Kuninao Utagawa. El relato se centra cuando el padre de nuestra protagonista está en su cima artística y ambos conviven para pintar conforme al estilo ukiyo-e. Cuando ya fallece el famoso pintor japonés, su hija O-Ei prácticamente desapareció y se dedicó a viajar por el mundo.
Renoir, Van Gogh y Monet son solo algunos de los pintores europeos que se inspiraron y admiraron la obra del famoso Katsushika Hokusai, en la película (al contrario que en el cómic) se centran más en la figura de su hija O-Ei, una pintora que no logró el reconocimiento ni nacional ni internacional como su padre, pero que gran parte de las obras fueron suyas, simplemente no las firmaba y entonces no sabemos a ciencia cierta cuantas de estas obras fueron realizadas por ella. En el film se muestra muy bien como el padre solo vivía su gran pasión que era la pintura, para su hija era una gran profesión que le gustaba mucho pero cuidaba su faceta humana, cuidadora de su hermana y apoyo para su madre, no se le conocían relaciones carnales pero pintaba muy bien pasajes eróticos dentro del estilo ukiyo-e. Se pueden destacar varios aspectos de la película, una banda sonora con rock y guitarras eléctricas que le dan un contrapunto al relato, un ritmo pausado que es muy generalizado en el cine asiático y en concreto japonés (por ello se necesita algo de paciencia en este tipo de películas) y un aspecto visual impecable, algo muy importante cuando estás contando una historia real sobre uno de los pintores más famosos de Japón. En definitiva es una pieza muy recomendable que sirve para todos los públicos, incluso para un público infantil por su aspecto visual. Además reivindica la faceta feminista e independiente de O-Ei.
Para Recordar: la expresión artística de nuestra protagonista, O-Ei, la cual no firmaba muchos de los trabajos que ella hacía y que atribuyen a su padre, el famoso pintor Katsushika Hokusai. Una mujer independiente y muy valiente, que en 1814 estuvo junto a su padre y al fallecimiento de este, se fue a recorrer el mundo ella sola.
Para Olvidar: que si no llega a ser por la película y el manga, esta artista hubiese quedado en el olvido.
Mandy y su churri (Red Miller) viven en un casoplón en medio del bosque. Entre porrete y porrete hablan de viajes astrales, de marcianos y de temas metafísicos. Red trabaja de leñador donde cristo perdió el gorro y Mandy pasa mucho tiempo sola leyendo y trabajando en la gasolinera del pueblo. A todo esto, una secta de flipados se cruza con la muchacha y el gurú se queda prendado de su belleza. El tipo, una especie de Jesus Christ rancio, le pide a sus secuaces que la secuestren. Para ello, no se les ocurre una idea mejor que llamar a unos moteros infernales que parecen a los primos tarumbas de Hellraiser. La cosa es que lo que el jefe de la secta quería era básicamente meter colilla y cuando Mandy le rechaza, el tío entra en cólera y se le va de las manos. El buenazo de Red, que es poco menos que sodomizado, logra sobrevivir más o menos en buenas condiciones, aunque bastante perturbado. Con una ida de olla considerable, decide vengarse de la secta y de los moteros y, con un hacha forjada por el mismo con sus manitas, pondrá rumbo a lo desconocido para soltar mamporros a diestro y siniestro con un objetivo claro y meridiano: masacrar.
El director italo-canadiense Panos Cosmatos se acercó por el BFI 2018 para presentar su nueva película, la incatalogable Mandy. Con el reclamo de haber recuperado la mejor versión de Nicolas Cage, este largo causó mucho expectación en la capital británica. Se acabaron las entradas y el público estaba expectante. La primera desilusión corrió a cargo del propio Panos con una presentación de la pieza muy pobre en linea con su apariencia física. Cubierto con una capucha dentro de la sala, Cosmatos parecía querernos decir 'esta película la ha rodado un tío muy raro'. Y en efecto eso es lo que pensé al terminar de verla. Con un comienzo muy prometedor al ritmo de King Crimson, la historia de Mandy plantea una realidad muy psicodélica, donde una pacífica pareja se topa con una secta violenta que utiliza las drogas y entes de otro mundo para llevar a cabo sus sucios planes. Con una estética innovadora y una atmósfera muy 'Twin Peaks', la verdad es que la trama engancha y crea una expectación que desgraciadamente se ve truncada por la segunda parte del film. Una parte que se centra exclusivamente en Cage y su locura, para relatar una simplona historia de venganza, llena de sangre y vísceras, que solo puede salvarse si lo tomamos como un homenaje al cine gore de los 80. Aunque la verdad es que eso es ser demasiado benevolente con Panos, ya que la realidad es que su ambición y su particular visión del terror, no aportan mucho valor a este largo del que sobra la última media hora.
Nota: 6.1
Para recordar: Nicolas Cage en el baño en calzoncillos. Para olvidar: Los demonios motorizados.
Un muchacho joven e imberbe se pilla una botella de whisky y una revista donde sale su actriz porno preferida (Julianna), y se va al desierto para aliviarse en soledad. Sin embargo el climax se le corta cuando el cielo se abre y una masa negra viscosa cae sobre su revista. Esta masa, al pasar por la foto de Julianna se convierte en la mismisima actriz. El aspecto físico es el mismo, pero, este ente extraterrestre, no sabe casi ni hablar. Mientras tanto, la verdadera Julianna, lleva una vida discola en la gran ciudad, fornicando por trabajo, por placer, tomando drogas y sin saber que hacer con su vida. La 'imitación', mientras tanto llega a un hotel regentado por libaneses y se queda con ellos un tiempo. En ese periodo aprenderá a hablar farsi e ingles, conocerá el amor más puro y descubrirá que su alter ego se da la vida padre lejos de allí. Una vida que la verdadera Julianna querrá enderezar volviendo a su antigua pasión como pianista. Pero es una bala perdida y una noche loca, repleta de drogas y alcohol le harán fracasar en su intento de encontrar una profesión 'normal'. Pero afortunadamente su doble la encontrará en el peor momento de su existencia para sacar todo lo bueno que hay en ella...
Curiosa película (aparentemente de ciencia ficción) que mezcla el drama y el surrealismo a partes iguales. Sin ninguna ambición, la realizadora americana Natasha Kermani nos muestra una historia sencilla, lisergica y existencialista donde la música guiará al espectador a través del sueño de la protagonista. Sin preocuparse mucho de las razones, Natasha se desmelena en esta su segunda película para darnos una visión muy personal de como la vida de una mujer en la gran ciudad puede tomar un camino hacia la perdición más absoluta. Reflexiones profundas, se enlazan con experiencias banales y con la trama paralela de las 2 Julianas: la verdadera y la imitación. Ambas emprenden un camino imposible que en ningún momento se ve muy claro hacia donde va. Finalmente, la directora opta por culminar su obra desde una perspectiva abstracta y metafísica que, o deja meditativo al espectador o lo hunde por completo. En mi caso fue lo primero y su visionado me pareció un ejercicio muy agradable para mi mente. Sin embargo puedo entender que otras personas se decepcionen ante la poca complejidad de la pieza, que parece vagar sin rumbo desde los primeros minutos.
Nota: 6.8
Para recordar: La reflexión sobre el amor de Saghi. Para olvidar: Que la directora parezca que se ha quedado sin guión en los últimos 10 minutos.
Producción dirigida por Alfonso Gomez-Rejon, ganadora del gran premio del jurado y del público en el Festival de Sundance. Greg es un estudiante del último año de instituto, allí su gran mérito es pasar totalmente desapercibido por los otros alumnos y profesores, no se lleva mal con nadie y le dejan tranquilamente en paz. Su único amigo es Earl, un chaval con el que comparte una afición al cine y sobre todo a los clásicos, de los que hacen cortos parodiándolos. Una de las alumnas del instituto, Raquel, le han diagnosticado leucemia, una enfermedad muy complicada. Ante tal desgracia, la madre de Greg, le ordena a su hijo que vaya a ver a la chica y se hagan amigos, cosa que a Greg no le apetece demasiado, de hecho es tan sincero en su primer encuentro con Raquel que le confiesa que solo ha venido a verla porque su madre se lo ha ordenado. Greg le propone que pasen un par de días juntos y que así su madre lo dejará en paz y ya no tiene Raquel porque verle más si no le apetece. Al principio no hay ningún feeling entre nuestros protagonistas pero poco a poco va naciendo una amistad real y verdadera. Raquel conoce a Earl y los tres lo pasan muy bien juntos con los cortos que hacen Greg y Earl. Conforme la amistad es cada vez más fuerte, más débil se va encontrando Raquel debido a la leucemia, ahora sí que sobre todo Greg es un gran apoyo para nuestra protagonista. Sin duda, Raquel pasa el último año de su vida con sus dos mejores amigos y lucha contra la leucemia con más fuerza aunque el final sea inevitable y triste.
Nos encontramos ante una de las mayores sorpresas que haya tenido en los últimos años en cuanto a películas. Leyendo el argumento, piensas que te vas a encontrar una comedia americana de instituto con un dramón que se puede proyectar los fines de semana en cualquier cadena gratuita. En vez de eso, te sumerges en unos personajes muy bien construidos y con unos diálogos brillantes, tanto que a veces la enfermedad de Raquel pasa a un segundo plano y lo que estás viendo es un relato de muy buenos amigos que les encanta el cine. Finalmente la tragedia se consume y te golpea con fuerza, pero la película no se regodea en eso, lo hace con gran humanidad por parte la familia y amigos de Raquel. Es el gran acierto que tiene este film, el instituto no es como el que te enseñan en las películas americanas, la amistad de Greg, Earl y Raquel no se basa en el ligoteo y las familias parecen reales. Si a esto le unimos el gran trabajo por parte del director con algunos toques culturales (ese póster en la habitación de Greg de 'Los 400 golpes' de Truffaut) y una buena música, hace que esta película la recomiende para todos los públicos, no creo que decepcionase a nadie que le guste lo mínimo el cine. Es una producción que siempre recordaré.
Para Recordar: es una película que te logra emocionar y no por la tragedia en la que ella se cuenta. El relato desborda humor, amistad e ingenio.
Para Olvidar: el final es triste porque ocurre lo inevitable, te deja algo tocado. Pero hay mucha humanidad en la reacción de los protagonistas.
Río y Dad son dos bandidos de la más baja calaña que se dedican a robar bancos. En una de sus 'operaciones' se verán asediados por el ejercito mejicano. Dad promete ayudar a Río, pero lo que hace en realidad es dejarlo tirado y largarse con el dinero. Este tipo de cosas no se olvidan fácilmente y cuando Río consigue huir de la prisión donde estaba recluido solo tiene una idea en la cabeza: encontrar al traidor de su 'amigo. Tras muchas pesquisas se entera del que el despiadado Dan Longworth ahora es el honorable scheriff Dan. Un serio problema para su objetivo que no es otro que darle la más dolorosa muerte. Sin embargo la venganza tendrá que esperar. Mientras tanto, la amistad entre Dan y Río parece haber florecido de nuevo y el olvido empieza a prevalecer sobre el odio. Pero Río ni olvida ni perdona y lo único que quiere es destrozar a Dan. Un Dan que tampoco pierde el rencor y contraataca para terminar de una vez con la amenaza del mejor pistolero del oeste. Mucho oponente para un pobre diablo que solo tendrá una oportunidad para intentar acabar con su pasado.
Extraño e imprescindible western dirigido y protagonizado por el singular Marlon Brando. Curiosamente el guión fue originalmente creado por Sam Peckinpah para que lo dirigiera nada más y nada menos que Stanley Kubrick. Pero los estudios (cuyo dueño era Brando), no vieron con buenos ojos los requerimientos de Sam y más tarde Stanley y ambos fueron apartados del proyecto. Con este percal, Marlon Brando tuvo que ponerse en la piel del director, filmando así su primera y única película como realizador. Y algo que parecía estar abocado al fracaso, dio como resultado una rareza de culto que hasta ganó la concha de oro en el festival de San Sebastián. Técnicamente el rostro impenetrable es una sucia historia de traición que vulnera los tópicos del cine de vaqueros. Con una tensa calma, los personajes, capitaneados por un gran Marlon, desfilan por el escenario de arena para mostrarnos los más bajos instintos humanos. Con más drama que acción, el largo culmina mostrando las desgracias más bajas del protagonista, que, más que una leyenda del lejano oeste, es un anti héroe de los que están tan de moda en el cine moderno. Como he dicho al principio de obligado visionado si eres fan de los westerns.
Nota: 8.2
Para recordar: La indolencia de Brando en la cárcel mostrando una arrogancia legendaria. Para olvidar: Se echan de menos unos pocos más de 'tiros'.
Producción dirigida por Deniz Gamze Ergüven y música de Warren Ellis, mejor película en el Festival de Sarajevo, Goya a mejor película europea y mejor ópera prima en los premios del cine europeo. Lale, Nur, Selma, Ece y Sonay son cinco hermanas que viven en el interior de Turquía con su abuela y su tío Erol. Viven con ellos porque sus padres ya fallecieron y fueron a vivir con la abuela. Son niñas y adolescentes felices que en el último día de escuela se vuelven andando a casa debido al buen tiempo. Antes de llegar, se encuentran a otros chicos que conocen del colegio y acaban jugando en la playa, hacen luchas a caballito y terminan robando manzanas en un campo donde pronto sale el propietario a ahuyentarlos con una escopeta. Al llegar a casa, les espera su abuela con un semblante muy serio y enfadada. La vecina ha advertido a la abuela de los juegos que se trajeron sus nietas con los chicos y esos actos serán las deshonra de la familia, sus partes íntimas han tocado el cuello de chicos. Peor será cuando llegue su tío Erol, a las tres mayores les pegará una paliza y se las llevará al día siguiente al médico para certificar que siguen siendo vírgenes. Las niñas están indignadas que se dude de su palabra y Erol advierte a la abuela que les ha dado mucha libertad y todo va a cambiar. De repente las vidas de nuestras cinco protagonistas transcurrirá solo en los muros de la casa y estarán encerradas aprendiendo las tareas del hogar, vestirán conforme a la religión y saldrán de allí únicamente por petición de mano para casarse. Las dos mayores pronto ya tienen pretendientes, Sonay le indica a su abuela que solo se casará con Ekin, un muchacho del que está enamorada y es correspondida, la abuela le dice que su familia se presente a pedir su mano. Para Selma el matrimonio será arreglado por las familias y tendrá que casarse con Osman sin conocerlo. El día de la boda de Sonay y Selma será el último donde estarán juntas las cinco hermanas. Ece se lleva la peor parte de todas y es abusada por su propio tío y las dos pequeñas, Nur y Lale deciden escapar a Estambul para evitar la boda de Nur con un joven que luego marchará a realizar el servicio militar. Con la ayuda de Yasin y su furgoneta podrán reunirse con la señorita Dilek, profesora de Lale en el colegio, en la ciudad del Bósforo.
Sorprendente relato que fue la revelación en Francia cuando se estrenó. Es una película muy natural que hace creíble por desgracia los acontecimientos que se cuentan en ella, no renuncia a la comedia y a la delicadeza a pesar de la crudeza de los hechos. La cerrazón religión hace que cinco hermanas que se adoran, tengan que separarse y sufrir una serie de vejaciones y humillaciones cuando su único "pecado" fue ir a jugar a la playa con unos chicos. En pleno siglo XXI sus familiares las llevan al médico para certificar su virginidad, de lo contrario, no podrían casarse. A partir de ahí por culpa de las apariencias y de una vecina chismosa, empieza el infierno particular de cada una que lo afrontan desde la ingenuidad y la incomprensión de su entorno. Según la personalidad de cada una, tendrán más o menos un destino desgraciado, Sonay no sale muy mal parada al tener a Ekin y tener iniciativa, a Selma le esperará una vida dura con Osman por su pasividad, la impertinencia de Ece le hará llevarse la peor parte y la valentía de Lale hará salvarse a sí misma y a su hermana Nur. A destacar la buena interpretación de todo el elenco de la película, en especial de las cinco chicas y la música de Warren Ellis. Una historia cotidiana que sorprende y que sin duda es muy recomendable.
Para Recordar: la historia de desigualdad de estas cinco hermanas, que por culpa de la religión y las costumbres son sometidas a diversas vejaciones y humillaciones. Su pureza de hecho está en su ingenuidad.
Para Olvidar: la ignorancia y la absurdez de las tradiciones de casar a las mujeres por conveniencia y que lleguen vírgenes al matrimonio.