Francia (1981)
Mark es un brillante ingeniero que esta a punto de conseguir el trabajo de su vida. Tiene la última entrevista lejos de casa y ha dejado a su hijo de 6 años con Anna, su joven esposa. Una esposa fogosa e intensa que a la vuelta le tiene preparada una terrible “sorpresa”: Tiene una relación extra-matrimonial y abandona el hogar. Mark queda en shock e intenta reflotar su matrimonio, incluso aceptando la infidelidad. Pero Anna ha cambiado, no quiere saber nada ni de él ni de su hijo. Deja su casa para mudarse aparentemente a la vivienda de su amante. Lo curioso es que cuando el “cornudo” marido contacta con su “oponente”, descubre que Anna no esta allí. De hecho, él también esta destrozado por su perdida. Juntos empiezan a investigar lo que esta ocurriendo a la vez que la mujer parece estar perdiendo completamente la razón. Mark contrata a un detective que desaparece misteriosamente. Todo es muy confuso, y el único consuelo que encuentra es quedar con la profesora de su hijo, que parece un clon de Anna. La paranoia se apodera de todos conforme se va esclareciendo de alguna manera la terrible verdad de la muchacha.
Estamos ante una pieza de muchos quilates dentro del género del terror de autor. Y es que para mi fue una gran sorpresa visionar este incatalogable film, que podría haber filmado perfectamente Dario Argento en una noche de desenfreno con Jodorowski. Pero no, el director es Andrzej Zulawski un cieneasta ucraniano, menos conocido en Europa pero igual de controvertido que los mencionados realizadores. Possession es una auténtica locura, una historia angustiante donde las relaciones personales se mezclan con el crimen, la religión, incluso con el destino. Aunque el comienzo puede dar lugar a pensar que estamos ante cine convencional, lo cierto es que el surrealismo transgresor se apodera de la mayoría de la trama y el director consigue que la protagonista, Isabelle Adjani, se flagele hasta llegar a atormentar al espectador más “experimentado”. Recomendada para los que quieren ver provocaciones extremas.
Nota: 8.4
Para recordar: El pobre que le quita el plátano a Anna, culminación de la desconexión de la protagonista.
Para olvidar: Es una película muy provocadora y perturbadora. La idea de incluir al niño en la trama hace que haya pasajes bastante duros.

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