Boton


Noticias

viernes, mayo 02, 2014

S21: La máquina roja de matar

Camboya (2003)

Producción dirigida por Rithy Panh, un documental ganador de varios festivales de cine en su categoría como el de Chicago, Copenhague, Hong Kong y premio Europeo. En 1975 tras una cruenta guerra civil, el monarca de Camboya es derrocado por el ejército de los Jemeres Rojos liderado por Pol Pot. Se impone el régimen comunista de Kampuchea Democrática. La población es obligada a abandonar sus pueblos y ciudades para trabajar en campos de trabajo. Todo camboyano sospechoso de ayudar a derrocar el status establecido o colaborador de sus vecinos vietnamitas era detenido y llevado a centros de internamiento donde era torturado para obtener información acerca del sabotaje en contra del partido gobernante (Angkar) y que delatara a sus colaboradores. El centro de detención más importante estaba en el centro de la capital (Phnom Penh) y era llevado por el comando S-21, un equipo por el que pasaron durante cuatro años unas 17000 personas sospechosas y que solo sobrevivieron 3 personas a las torturas. El director de la película, que también sufrió torturas, consigue juntar a dos de los supervivientes en Phnom Penh con sus verdugos y colaboradores del régimen de Pol Pot. Uno de los supervivientes, Vann Nath, logra salvar su vida porque a los mandos del S-21 le gustaban los cuadros que les pintaba y ahora habla con sus verdugos cara a cara para comprobar que nadie le va a pedir perdón por lo que hicieron pero con la mínima esperanza de que al menos se den cuenta de las barbaridades que cometieron. Entre los verdugos hay dos posturas, uno que se "excusan" que cumplían órdenes de mandos superiores y que sino lo hacían, los ejecutados eran ellos y otros que incluso no es que se arrepientan sino que cuentan con una frialdad sorprendente las acciones y la rutina de torturar y matar que tenía el comando S-21.

Rithy Panh en un alarde de neutralidad difícilmente comprensible, únicamente pone su cámara en ese centro de los horrores donde se torturó a miles de personas para que hablen dos víctimas de ese genocidio que lloran y buscan a sus familiares y a unos verdugos que hablan con bastante naturalidad de lo que fue una de las más grandes barbaries que se han cometido en la humanidad. Torturas, apaleamientos, violaciones, asesinatos de niños y condiciones que ni los animales pueden soportar para unas personas que en muchos casos eran inocentes y que los verdugos solo querían de ellos una confesión fuese verdadera o falsa para justificar su trabajo. Una vez que obtenían el documento de inculpación, los sacaban de Tuol Sleng para llevarlos a las afueras y degollarlos. Entre las víctimas de la guerra civil que fueron seiscientos mil y los dos millones de personas que los jemeres rojos ejecutaron, la población de Camboya se redujo un 25% y ha dejado muchas heridas aún abiertas. El mismo director de la cinta sufrió torturas y perdió a varios familiares por el Jemer Rojo. Hace un mes se estrenó su nueva producción 'La imagen perdida', un nuevo documental acerca de este maldito pasado reciente que sufrió Camboya, muchos pasajes de este genocidio y horror los recrea con figuritas de barro y las críticas a esta película han sido bastante positivas, incluso fue nominada al Óscar a mejor documental. S-21 es un documental duro, áspero y que nos recuerda que el peor género que habita en la Tierra es el género humano, capaz de las peores atrocidades que se pueden cometer. Un documental necesario para que estas víctimas no caigan en el olvido.

Para Recordar: Es una cinta donde todo es para recordar, la brutalidad que cometieron los jemeres rojos contra el pueblo camboyano para ser Kampuchea Democrática. De una población de 7.7 millones de habitantes se ejecutaron a 2 millones de personas.

Para Olvidar: Es una vergüenza que como en tantos otros países del sudeste asiático esto no haya sido juzgado y que en Occidente nos de igual.




Para mas info, haz click aki

Para ver la película con subtítulos en castellano


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

No hay comentarios: