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domingo, diciembre 16, 2012

When We Were Kings (Cuando éramos reyes)

EEUU (1996)

Documental dirigido por Leon Gast, Óscar al mejor documental y premio del círculo de los críticos de Nueva York. En 1974 tras el escándalo del Watergate y la dimisión de Nixon, el pueblo afroamericano luchaba por sus derechos. En ese año el campeón mundial de los pesos pesados era George Foreman, una fuerza bruta de la naturaleza que tumbó a la leyenda Joe Frazier en tan sólo 2 asaltos. El título de nuevo se tenía que poner en juego y Don King, representante de la mayoría de los boxeadores organizó un combate que pasaría a denominarse el combate del siglo, el actual campeón George Foreman contra la vieja leyenda que era Cassius Clay/Muhammad Ali, un boxeador carismático en sus últimos días de boxeo pero un gran activista político que se negó al ejército de EEUU para ir a Vietnam, decía que el Vietcong nunca le había hecho nada y que ningún asiático le había llamado negrata. Don King encontró la financiación para el combate a través del dictador de Zaire (antigua República del Congo) Mobutu, el pondría la bolsa de 10 millones de dólares (5 para cada boxeador) para realizar el combate en Kinshasa, en el estadio nacional. Ali se tomó la pelea como un desafío donde él era el defensor del pueblo negro y que en Zaire estaría como en casa, con su gente. No dejaba de amenazar a Foreman de que lo iba a machacar a pesar de su inferioridad de pegada ante él. Foreman, un boxeador más tranquilo no hacía ni caso sobre el asunto, se lo tomaba simplemente como una pelea y empezó a perder el combate nada más bajar del avión yendo con su pastor alemán, el perro más odiado por los zaireños, ya que, era la raza de perro que los belgas tenían para controlar a la población, con esos pequeños detalles y una táctica casi suicida de Ali en la pelea se obró el milagro. Antes de celebrar el combate y para magnificar el evento como una gran fiesta del pueblo negro se organizó un festival musical donde los cabezas del cartel fueron nada menos que el rey del soul, James Brown y el gran guitarrista bluesman, B.B. King.

Puedo decir tranquilamente que es uno de los mejores documentales que he visto en mi vida y no soy un gran aficionado al boxeo, de hecho creo que en el documental es una mera excusa porque cuenta una historia que va mucho más allá del deporte. Se centra sobre todo en la arrolladora personalidad de Ali, un sorpresa para mi persona porque no conocía apenas nada de su carrera, nunca pensé que fuera tan bocazas, sobre todo al verlo en la actualidad como una persona desvalida por el Parkinson. Uno de los puntos fuertes del metraje es la cantidad de música afroamericana que impregna todo el documental, con los más grandes como B.B. King y James Brown liándola hasta el avión que les llevaba a Zaire, un sitio desconocido que se puso en el mapa gracias a este combate. Para los amantes del boxeo, la pelea tiene muchas cosas para analizar, como Ali se atreve con golpes que ni un principiante osaría hacer ante un campeón del mundo o su resistencia a los golpes de Foreman bailando sobre las cuerdas atrapado, una especie de Bobby Fischer pugilístico. Ali triunfó ante los cien mil espectadores del estadio nacional, donde no se encontraba Mobutu que tenía miedo a ser asesinado y la derrota le costó a Foreman dos años de profunda depresión. El único punto débil que le veo a la película es que es demasiado breve, en sólo 80 minutos te quedas con ganas de más. Absolutamente imprescindible su visión, incluso a los usuarios que odien el boxeo.

Para Recordar: Lo bocazas y la fuerza de Muhammad Ali, la música afroamericana y la superación de este boxeador que fue un claro activista político en defensa de los suyos.

Para Olvidar: La violencia del régimen de Mobutu en Zaire, de como asesinaba a los ladrones en las mismas dependencias del estadio donde se celebró el combate del siglo y pagar 5 millones de dólares a cada púgil mientras su pueblo vivía en la miseria.




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